
La Escuela Regional de Agricultura e Industrias Afines (ERAGIA), dependiente de la Universidad Nacional del Nordeste, anunció el nacimiento de cuatro terneros de raza Brangus obtenidos a través de un proceso de transferencia embrionaria con fertilización in vitro. Se trata de dos machos y dos hembras, resultado de un convenio de cooperación entre la institución educativa y la Cabaña Santa Martina, de la provincia de Buenos Aires. El hecho marca un avance significativo en materia de innovación productiva y representa un paso hacia la conformación de un banco genético de excelencia para la región.
El director de la escuela, Juan Samaniego, destacó que este logro fue posible gracias al esfuerzo conjunto de distintos actores de la comunidad universitaria. “El compromiso y trabajo del personal docente, no docente y estudiantes de la escuela, así como de los profesionales y estudiantes de la Facultad de Ciencias Veterinarias quienes estuvieron siempre atentos durante la semana que duraron los partos”, señaló. El funcionario expresó su satisfacción por la concreción del proyecto, remarcando que se trata de una alegría compartida por todo el equipo.
Samaniego también extendió su agradecimiento a los responsables de la cabaña colaboradora, Federico Barraza y Diego Medina, quienes acompañaron el proceso desde sus inicios. “Por el trabajo en conjunto y el apoyo constante que nos proporcionaron”, afirmó, subrayando la importancia de la cooperación entre el sector académico y el privado. Este esquema de articulación busca potenciar las capacidades técnicas y científicas disponibles en la región, con beneficios directos para el desarrollo ganadero.
UN PROYECTO DE INNOVACIÓN Y DESARROLLO
El proyecto Cabaña Eragia surgió a partir de un convenio suscrito en agosto de 2024 por el rector de la UNNE, Omar Larroza, con la Cabaña Santa Martina. En este acuerdo, la institución educativa aporta los vientres que reciben los embriones generados en un laboratorio de genética bovina, en tanto que la cabaña privada contribuye con su experiencia y material de alta calidad genética. De esta manera, se consolida un modelo de gestión público-privado que apunta a mejorar el rodeo y a generar recursos de valor en el ámbito agropecuario.
El proceso de fertilización in vitro aplicado en esta experiencia combina óvulos de gran calidad con semen de toros seleccionados. A partir de esa unión se generan embriones que son transferidos a vacas receptoras de la escuela, previamente preparadas mediante protocolos de manejo, alimentación y sincronización de celos. Estos requisitos técnicos aseguran condiciones adecuadas para que la gestación se produzca en forma exitosa, tal como ocurrió en esta primera etapa con los cuatro partos confirmados.
Además de los nacimientos recientes, en la escuela aún permanece una vaca preñada dentro del mismo esquema de trabajo. Los responsables del proyecto anticiparon que en el próximo año se llevará adelante una nueva ronda de inseminaciones, para lo cual se seleccionarán madres de mejor calidad y se avanzará en la mejora integral del rodeo. Esta continuidad garantiza la sustentabilidad del plan, orientado a consolidar la producción de embriones, óvulos y semen de alto nivel genético.

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